“Vine a sumar gente a la lista de amigos”, expresa el exfutbolista Mario Regueiro y muestra, con orgullo, el carné que acaba de recibir en la sede de ADIC como jugador de San Juan Bautista para participar en el torneo de padres de fútbol.
“El torneo ya lo estaba viviendo, mientras aguardaba quedar habilitado para jugar porque tenés que esperar dos años después de participar a nivel profesional. Iba a los partidos, a los asados… y solo me faltaba esto para poder comenzar a jugar y divertirme. Porque lo más hermoso es que tenemos un gran grupo de padres y nos juntamos a compartir el fútbol, un asado y charlas. Pasás muy bien con gente que es muy sana y trabajadora”, subrayó.
Regueiro, que se retiró del fútbol tras culminar la temporada 2014-2015 con Cerro, explicó que no entrena desde que dejó el profesionalismo, en junio de 2015, pese a ello mantiene una buena forma física, y que su gran diversión es jugar fútbol los fines de semana o fútbol cinco. Participó con Trouville en la Liga Barriola y ahora espera con expectativa su debut en el Papi-fútbol de ADIC.
Uno de los aspectos más curiosos en la etapa post profesionalismo de Regueiro es que no lo verán corriendo por la punta izquierda, desbordando y haciendo goles, o como volante de creación como también supo actuar con buen suceso, sino que se dará el gusto de jugar como zaguero.
¿Zaguero? “Sí, es una posición que me gusta mucho. Cuando juego al fútbol cinco siempre voy de defensa. Será por aquello que después de tantos años como delantero ya sabés como piensa el atacante y lo podés aplicar jugando en la defensa. Me gusta defender”.
Consultado si jugará como zaguero derecho o izquierdo dijo que no tiene preferencia, que maneja los dos perfiles.
“¿Si extraño el fútbol? No. Fue una hermosa etapa en mi carrera, pero ya no añoro lo que fue, disfruto lo que tengo ahora. Veo todos los partidos que puedo y lo celebro como aficionado”, explicó el delantero a la web de ADIC.
El exjugador, que el viernes cumplió 38 años, debutó como profesional en el plantel principal de Cerro con 17 años, jugó el Mundial sub 20 de 1997 y en 1998 pasó a Nacional. Luego defendió a Racing de Santander (España), Valencia (España), Murcia (España), Aris Salónica (Grecia), Lanús (Argentina), Racing (Argentina), Defensor Sporting y Cerro. Fue dos veces campeón del Uruguayo con Nacional. Tuvo una destacada participación en la selección, con la que jugó el Mundial de 2002.
Regueiro es padre de Ignacio (tercero de liceo) y Sol (cuarto de colegio), que asisten a San Juan Bautista. Ellos, que durante sus primeros años de vida lo acompañaron por el mundo, a donde lo llevó la pelota, ahora lo disfrutarán en el torneo de Papi-fútbol de ADIC.
“Vengo a divertirme, obviamente que juego para ganar pero para divertirme. No me voy a enojar ni a discutir, porque si fuera a la cancha con eso en la cabeza me quedo en casa. Vengo a pasar bien”, dejó como mensaje el exdelantero en su nueva versión: como zaguero.
