El promotor y encargado de la Liga Escolar de Tenis de Mesa de ADIC, Martín Sosa, quien en 2015 se estuvo capacitando en China, analizó lo que dejó la temporada que se fue y los proyectos para el próximo año.
¿Qué dejó esta temporada de tenis de mesa en ADIC?
En este segundo año de la Liga Escolar de Tenis de Mesa de ADIC tuvimos muchos momentos de alegría. Hacemos un balance totalmente positivo y son varios los aspectos que podemos remarcar y analizar. En primera instancia, como en ADIC lo que perseguimos es educar con el deporte y educar en valores, estamos muy satisfechos porque no solamente llegamos a los niños de los colegios y de las instituciones a través de este deporte, sino que logramos en este segundo año llegar a los padres y a toda la familia. Lo más positivo de la Liga de este año fue reunir a la familia en torno al tenis de mesa. Otro de los aspectos importantes, el trabajo de integración que pudimos hacer. Integración entre colegios e instituciones, me refiero a que en la Liga Escolar participan niños de barrios muy carenciados y de los estratos más altos, y lo más positivo fueron los lazos y vínculos que se generaron. Eso marcó un paso fundamental. También debemos destacar que gracias a Dios en estos cinco torneos que hicimos en 2016 no hubo ningún incidente. Los padres agradecieron el ambiente que se generó. Todos los colegios que fueron anfitriones colaboraron organizando la cantina, cediendo las instalaciones del colegio y con los funcionarios de las instituciones trabajando en el torneo. Desde este punto de vista fue una gran movida.
¿A nivel deportivo qué se puede destacar?
En lo estrictamente deportivo en este segundo año participaron unos 150 niños de 7 a 16 años. Pertenecen a 25 instituciones educativas diferentes, lo que refleja el trabajo que se hizo para lograr la participación de cada vez más niños y niñas. Es fundamental para que participen en los torneos de ADIC que los alumnos estén en actividad en los colegios y liceos. Federamos a nuestro primer alumno, Rodrigo Pastorino, por ADIC y comenzó a competir a nivel profesional. Además nos quedamos muy contentos porque en el Campeonato Nacional de la Federación Uruguaya de Tenis de Mesa (FUTM), el más importante de la FUTM participamos con un número histórico: más de 100 niños y niñas. En ese campeonato, dos representantes de ADIC, Valentín Alonso y Valentino Lorenzi, ambos de Areteia en sub 10, lograron el vicecampeonato y el tercer puesto. Por su parte, en los torneos organizados por la Secretaría Nacional del Deporte, los Juegos Deportivos Nacionales, tuvimos a dos niñas que representaron a ADIC, una en la categoría A principiantes y otra en avanzados. También participó Rodrigo Pastorino. Los tres clasificaron por Montevideo, y Tatiana Pucerelli y Lin Márquez salieron vicecampeonas y Pastorino tercero. También debo señalar un hecho significativo e histórico: el apoyo de Areteia de Solymar, que decidió poner el tenis de mesa como actividad curricular desde segundo a sexto de colegio. Por esa razón en Areteia hay 140 alumnos que practican este deporte, algo muy importante para nuestro país donde costaba mucho conseguir niños y niñas para el tenis de mesa. Otro aspecto saludable fue la primera edición del Papi-pin, iniciativa de Areteira con el apoyo de ADIC. Participaron 31 parejas de padres e hijos. Fue emocionante ver esa actividad y destacar el entusiasmo con el que participaron todos, padres e hijos.
¿Cómo fue la fiesta de premiación en el Colegio y Liceo Pallotti?
En la noche del viernes 25 de noviembre se entregaron los premios a los ganadores del ranking de cada categoría, a las tres instituciones que sumaron más puntos y al jugador destacado del año. Hay que destacar que como nosotros perseguimos otros valores que no van en el camino de la competencia como único fin, sino que son los que hacen crecer como persona a cada niño que participa, la premiación se hace a través de los puntos que va sumando cada alumno que participa a lo largo del año sin importar la ubicación. Cada vez que participan en un torneo suman 25 puntos a una tabla general. Lo importante es que comprendan que lo importante es participar, divertirse y aprender. También destacamos a los ganadores de cada categoría. Además, elegimos al jugador destacado de la Liga Escolar teniendo en cuenta los valores de ese niño o niña, y esa distinción la recibió Hernán Aguirre, un niño con parálisis cerebral que es un ejemplo de vida, porque va a todos los torneos, siempre lo vas a ver sonreír y concurre sabiendo que va a perder, porque su gran triunfo está en la vida, por su esfuerzo, perseverancia, alegría y sencillez, por eso también destacamos esas actitudes. La fiesta de premiación fue muy emocionante. Participaron las autoridades de la Federación Uruguaya de Tenis de Mesa y de ADIC, asistieron directores de los colegios, padres, alumnos.
¿Qué expectativas tiene para 2017?
Lo que esperamos para 2017 es auspicioso desde todo punto de vista, no solo porque la Liga Escolar de Tenis de Mesa de ADIC va a seguir creciendo. Este año tuvimos la presencia de niños del interior. Tras realizar uno de los torneos en Colonia y otro en Canelones, la idea fue empezar a abrir el horizonte. No nos podemos quedar solamente en Montevideo y estamos convencidos que un niño que practica tenis de mesa se va a beneficiar en la parte física y emocional, será uno que no estará en la calle o todo el día con la computadora. Estamos convencidos, como concluyó la NASA, que el tenis de mesa es el mejor deporte del mundo y vamos a seguir trabajando para que se integren más instituciones y colegios. Ya comenzamos a cursar invitaciones a todos los colegios que no pudieron participar en 2016 para que se integran el próximo año. La idea es que con el tiempo cada institución adquiera su propio material. Actualmente contamos con el apoyo de la Secretaria Nacional del Deporte, llevamos el material para cada torneo, pero se va deteriorando. La expectativa con relación a los torneos es sumar más competencias y más lugares del interior, dos posibles para 2017 son San José y Florida. Por otra parte, con el tiempo nuestro objetivo es que a pesar de que el tenis de mesa es un deporte individual, en Uruguay es uno de los pocos lugares en donde se practica de esta manera. La idea es sumarnos a lo que se hace a nivel mundial: la competencia por equipos, que cada niño integre el equipo o los equipos que haya en su institución y que cuando concurran a las competencias participe por equipos.

