La solidaridad a flor de piel y ese gesto natural del ser humano que nació tras una iniciativa de María Eugenia Fernández, encargada de jueces de Mami-vóleibol, tuvo este martes 13 de febrero como recompensa la sonrisa de decenas de niños de la Escuela N° 344, que recibieron una donación de libros que juntaron las jugadoras de Mami-vóleibol de ADIC.
“Hace dos años tuvieron que tirar todos los libros y juegos de caja que estaban en la biblioteca de la escuela porque estaban haciendo una obra en un predio lindero a la escuela y había ratas. Por miedo a que hubiera heces u orina de rata en los libros, porque habían visto a algunas en la biblioteca, tiramos todo para cuidar a los chicos”, explicó María Eugenia.
“En 2017 nos movimos para ver si podíamos recuperar la biblioteca y sala de lectura de la escuela, porque se habían quedado sin nada. Algunas editoriales se comprometieron a realizar donaciones, pero nunca llegó nada. Por esa razón, este año me moví por mi cuenta y le comenté a todas las delegadas de Mami-vóleibol lo que había sucedido en la escuela, las dificultades que habíamos tenido para intentar recuperar la biblioteca y se inicio una movida que derivó en esto, en que muchas mamis donaran libros y hoy (martes) los entregamos en la escuela”, agregó quien en ADIC se desempeña como jueza.
Escuela N° 344 se encuentran en 20 de Febrero y Cabrera, y funciona en el horario de 13 a 17.
“Hay que destacar y valorar el gesto de todas las mamis que enseguida buscaron libros para donar a la escuela y el tema no queda aquí, porque prometieron juntar más”, agregó María Eugenia.
En este gesto solidario quedó reflejado el espíritu de quienes compiten en los torneos de padres de ADIC, y que no es más que lo que intenta promover a diario la Asociación, a través de valores.

