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Vóleibol

Una ráfaga de gloria llega desde el Este

Una ráfaga de gloria llega desde el Este
Las competencias entre padres adquirieron en la estructura de ADIC un lugar y relevancia muy especial, por la pasión con la que juegan, el empeño que ponen para disfrutar y divertirse, y el amor y dedicación con el que afrontan la actividad, lo que se transforma en una razón para que los niños entiendan en el ejemplo de ellos lo más puro del deporte.   En ese contexto, el Instituto Uruguayo-Argentino (IUA) de Punta del Este, se transformó en un referente ineludible en el Mami-vóleibol, por la forma en que se dedican a prepararse y por los resultados que alcanzaron, con un recorrido histórico que ya no solamente queda reducido a 2016 sino que se extiende desde que en 2014 desembarcaron en las competencias de ADIC.   En tres años de actividad, lograron dos título; en esta tercera temporada conquistaron el Apertura (clasificatorio) invicto y ahora van por el tricampeonato en la Copa de Oro, con un registro muy particular: jugaron 45 partidos y ganaron 42, desde 2014 a la fecha.   Las jugadoras de Mami-vóleibol de IUA son Patricia Melgarejo, Celeste Rouco, Virgina Ríos, Victoria Granja, Macarena Scremini, Natalia Hazan, Sylvia Burguez, Daniela Packe, Mariela Blanco, Claudia Gigliotti, Beatriz Cabrera, Marcela D’Ottone, Cristian Piccone, Patricia De Castro y Rosa Ferreira. Directora técnica: Moira Gastambide.     Los rivales en 2016 En el Torneo Apertura jugaron 14 encuentros y los ganaron todos. Solamente perdieron dos sets, ambos ante Ut. Serviam, a quien derrotaron 2-1 en los dos partidos que jugaron. Ante La Mennais Celeste, La Mennais Blanco, Old Brendan’s Blanco, Seminario, Hauses y Old Brendan’s Verde, vencieron los 12 encuentros 2-0.   Haga click aquí para ver los resultados.     Los recuerdos de 2015 y 2014 En la temporada pasada, las madres del colegio de Punta del Este, ganaron invictas el Apertura con ocho triunfos y un solo set perdido ante La Mennais Celeste. También lograron la Copa de Oro sin caídas: se impusieron a Ut. Serviam, La Mennais Celeste, La Mennais Blanco y Santa María Verde.   En 2014, en su estreno en la competencia en ADIC, fueron cuartas en el Apertura, en el que sufrieron las únicas tres derrotas desde que participan en el torneo (Ut. Serviam, Seminario y Old Brendan’s Verde) y ganaron invictas la Copa de Oro en la ronda que jugaron ante Ut. Serviam, Seminario, La Mennais Celeste y Santa María Rojo.     Comidas, entrenamientos y triunfos Mami-vóleibol IUADaniela Packe, jugadora de IUA, comenzó a explicar los orígenes del vóleibol de madres en el colegio. “El Mami-vóleibol en IUA tiene 12 años, pero durante los primeros nueve años solamente se compitió a nivel regional, en la Liga Fernandina, hasta que en 2014 se produjo la vinculación a ADIC”, expresó la delegada del equipo.   Comentó también que comenzaron a practicar vóleibol por iniciativa de las madres, cuando ella todavía no se había vinculado al equipo. “Surgió como vóleibol social, y con los años comenzó a mutar. Al principio solamente nos dedicábamos a la parte social, a jugar partidos amistosos, hasta que se planteó el desafío de ir a competir en Montevideo”, puntualizó.   Packe es exalumna de IUA y manifiesta que tiene “recuerdos de ir a jugar a Montevideo, con Tassano, el director del colegio, en una Combi. Tenía 12 o 13 años cuando íbamos a jugar en ADIC. Ese fue nuestro primer contacto con la Asociación, que recordamos con mucho cariño por estos días”.   Décadas después, ya en su función de madre, llegó la hora de competir desde otro lugar. Así lo explica Packe: “Una vez que entré al equipo, como exalumna y porque mis hijas comenzaron a concurrir al colegio cuando nos mudamos a Punta del Este, pregunté en el equipo de vóleibol por qué estamos jugando, a qué apuntamos, y expresé que necesitábamos tener una meta. Porque no existía un objetivo en ese momento, más que ir a jugar y divertirnos, pero sin ninguna finalidad. Pasábamos bien, sin dudas, porque teníamos una ‘profe’ que nos entrenaba jugando, y hacíamos comidas, que seguimos organizando hasta el día de hoy. Somos un grupo que se formó más allá de lo que es un equipo de vóleibol. Sin embargo, un día llegó el momento de apostar a más”.     Los nervios del debut Las competencias en ADIC marcaron un mojón para el equipo de Punta del Este. El estreno no fue alentador: perdieron 2-1 ante Ut. Serviam, el escollo más difícil que tuvieron en los tres años, pese a que solo cayeron una sola vez, en el debut. En la segunda presentación derrotaron a Santa María Verde y luego comenzaron a escribir una historia cargada de triunfos (42 en 45 partidos).   “El nerviosismo que tuvimos cuando empezamos a ir a jugar a Montevideo fue increíble. Fue un desafío viajar y no saber con qué rivales nos íbamos a encontrar”, explicó.   El equipo de Mami-vóleibol de IUA entrena dos veces por semana en las instalaciones del colegio. Al respecto, Packe expresó: “El colegio siempre nos apoyó y nos brinda todo. Hasta el día de hoy es un gran desafío ir a jugar a Montevideo. Y lo bueno que notamos a través de los años es que el nivel de competencia creció y la calidad de los equipos se superó año a año”.   Sobre el equipo de IUA, dijo: “Nosotros también hemos ido mutando. Antes íbamos a jugar, a divertirnos, y ahora vamos a entrenar, a mejorar la técnica, a entender la táctica, y todo eso llevó a no querer faltar, a asumir un mayor compromiso y otra responsabilidad sin perder la esencia que es divertirnos y pasar bien”.   Subraya Daniela que “si bien todas somos madres, tenemos responsabilidades de llevar una casa, una familia. Es un esfuerzo grande cada vez que tenemos que jugar en Montevideo. Tenemos que organizarnos porque son cuatro horas de viaje (ida y vuelta), sumado al hecho de que disputamos dos partidos cada vez que vamos. Para aprovechar y porque tenemos costos, también”.   Consultada acerca de si todas las jugadoras tienen participación en el equipo y cómo es el funcionamiento y rotación en el mismo, dijo: “Siempre hay piezas claves, pero jugamos todas”.   Un ejemplo, para la delegada es el de Cristiana Picone. “Ella fue a vivir a Montevideo, pero hace el sacrifico de viajar a Punta del Este a entrenar para seguir perteneciendo al grupo y jugar. Porque lo que más nos une es que tenemos un sentimiento de pertenencia por Mami-vóleibol de IUA. Nos autodenominamos 'Margaritas'. Ese cariño por lo que generamos en este grupo llegó al extremo de que Marcela Sotelo, que ahora está viviendo en el exterior, sigue nuestra campaña y festeja desde lejos”.   Después de tantos años, empiezan a recoger los frutos. “Queda la unión del grupo, que es lo más importante que sentimos. Y que todos son bienvenidos; así lo viven los que se integran. Y todos forman parte de esto”.   “Ejemplo para nuestros hijos” Mami-vóleibol IUA“Otro aspecto destacado y que nos gusta transmitir, porque resulta emocionante, es la mirada de nuestros hijos cuando nos ven jugar a nosotros. ‘Guau, mi madre está ahí’, ‘Mi madre hace deporte’, dicen, y nos brindan el apoyo. Están ahí alentando y esas caritas son cosas que te quedan en el alma. Son impagables. Vienen a abrazarte y a darte un beso cuando termina el partido. Sufren y disfrutan con vos. Viven el partido con una emoción especial y verlos ahí cuando están es súper emocionante”, subrayó la madre que participa en el equipo de vóleibol del colegio que fue fundado en 1978.