El domingo 18 de junio no fue uno cualquiera en las canchas de Sandi. El destino le había reservado algo especial a Diego Sánchez, el golero de Clifton Dogs, en la semana que su hijo le había dicho que iba a convertir un gol, incluso cuando sabía que su padre actuaba de golero.

El partido entre uno de los equipos de Clifton College y Jesús María Bordeaux, en la categoría +40, terminó 1-1, pero con una particularidad: cuando se jugaba el segundo tiempo Diego Sánchez convirtió un gol de arco a arco, en un hecho poco común en el fútbol de ADIC y en el profesionalismo.

El protagonista de la historia lo cuenta para ADIC: “Recepciono la pelota y quiero sacar rápido, para intentar aprovechar la ventaja del viento a favor que tenía para habilitar al 9 nuestro, que es muy rápido, más en una cancha que está espectacular. Calcé bien la pelota, superó a nuestro delantero y al defensa de ellos, pica cerca del área y el golero, que también había salido a cerrar a al delantero, se ve engañado por el pique y la velocidad y efecto que gana con el viento, y le pasa por arriba. Así fue el gol”.

“No hubo mucho tiempo para celebraciones. El técnico que había ido a buscar una pelota que se fue atrás del arco, entró al área y me abrazó”, explica.

No obstante, hubo un grito que marcó al arquero autor del gol inédito de la fecha: “En la semana le dije a mi hijo que los zapatos que estaba usando ya tenían tres años, se habían roto y necesitaba cambiarlos. El sábado me compré un par nuevo y mi hijo empezó a decirme que iba a convertir. Le expliqué que sería muy difícil, porque jugaba de golero, pero él insistía en que iba a anotar. Cuando convertí el gol salió del auto, desde donde miraba el partido -porque estaba muy frío-, salió y me gritó: ‘Te dije que ibas a hacer un gol’”.

Joaquín, de 13 años, disfrutó el gol de arco a arco que su padre le dedicó especialmente.

Fue la primera vez que Sánchez convertió de arco a arco, pese a que jugó en el baby fútbol y en las juveniles de Colón y Racing como golero. En Clifton Dogs se desempeñaba como zaguero porque el arco lo ocupaba otro compañero.

Desde hace dos fechas se calzó los guantes, porque el golero titular estaba de viaje.

El partido se jugó en las canchas del complejo Sandi, sobre la ruta Interbalnearia, próximo al aeropuerto, donde ofician de locales.

 

“Se disfruta mucho”

Consultado Sánchez acerca del torneo de Papi-fútbol, expresó: “Veo muy bien bien el torneo de ADIC, es muy competitivo. Estamos en la A, pero para descender, porque a veces se nos complica un poco debido a que tenemos gente veterana, no entrenamos, estamos con varios lesionados y a veces se nos complica para completar el equipo. Hoy (el domingo) fuimos 12, por las lesiones”, explicó.

El golero Sánchez junto a Sandi

De todas formas, el golero goleador destaca que “se disfruta mucho. Sin dudas que pasás mejor cuando jugás contra equipos más parejos, porque en la A la diferencia física es importante. Hay equipos que entrenan durante la semana, que salen a correr. Nosotros nos juntamos solamente para jugar”, subrayó.

“Nosotros somos amigos y tenemos una base de 10 o 12 que hace ocho o nueve años que estamos juntos”.

 

Los “perros” del Clifton

Clifton es un colegio de El Pinar, que en el torneo de Papi-fútbol de ADIC participa con tres equipos: Clifton, Clifton Old y Clifton Dogs.

¿Cómo nació Clifton Dogs? “Es un equipo que tiene 12 o 13 años. Estábamos en Clifton original, el único que competía en ese momento, y teníamos muchos jugadores. Entonces un día el entrenador dijo que Fulano, Sutano y Megano no fuéramos más porque tenía el plantel completo. Todos éramos padres de alumnos del colegio y futboleros, por lo que queríamos seguir jugando, entonces armamos un equipo entre los que quedamos afuera y conformamos Clifton Dogs, porque nos echaron como perros (se ríe)”.

Sánchez recordó que algunos fundadores del equipo siguen vinculados pero no juegan, sin embargo cada año le confeccionan su camiseta y se les incluye en la lista de buena fe de ADIC, “porque somos un grupo de amigos”, subraya.

Lo que nunca falta en Clifton Dogs es el tercer tiempo, que ayer hicieron en el mismo complejo Sandi. “En la cantina cuando hace frío, o sacamos mesas y sillas para afuera, cuando está lindo. Y si nos toca de visitante, la estación más cercana o la cantina del campo al que vamos a jugar sirve para hacer el tercer tiempo”, explicó.