Como tantos padres, el Prof. Gustavo Forteza llegó a ADIC en 1987 porque sus hijos competían por Scuola Italiana.

Fue entonces cuando Scuola le pidió ingresar como delegado en la Asociación y casi inmediatamente, cuando aún transcurría ese año, se integró como tesorero de la directiva que presidía Miguel Benzo.

“Como era bancario parecía condición ideal para desempeñar aquella función en la directiva de  Miguel Benzo y Luis Bellón. Quedé como tesorero en una actividad que era muy llevadera, era todo muy fácil”, explica.

El presidente de ADIC de ese momento, Benzo también era de Scuola Italiana.

Benzo, quien estuvo entre 1985 y 1988 en el cargo, es recordado porque durante su mandato fue aprobada la Personería Jurídica y la Comisión Nacional de Educación Física declaró a ADIC Entidad Dirigente de los Colegios Privados en materia deportiva.

Desde 1987 hasta 1997, cuando Forteza asumió la presidencia, fue tesorero de Esteban Varela (presidente en 1989, 1990, 1994 a 1997), Julio González (1991-1992), Hno. Pascual Geble (1992-1993) y de Juan Carlos Menéndez (1994).

En abril de 1997, tras el repentino fallecimiento de Esteban Varela, a Forteza le asignaron la responsabilidad de asumir como presidente. Desde entonces se desempeña en el cargo.

 

¿Cuánto cambió ADIC de la década de 1980 a la actualidad?

“La mayor diferencia se experimentó en la tecnificación. Tempranamente ingresamos a los medios informáticos, y una vez que ingresamos a recorrer ese camino nos fuimos perfeccionando. Recuerdo que la planificación de la jornada de atletismo en 1987 la hicimos en casa. Estábamos todos los integrantes de la comisión directiva y ayudantes. Éramos como 10, y cada uno iba anotando a mano cada planilla. ¡Una a una! Hoy está todo computarizado. Ese paso lo dimos en 2000 y nos dio un perfil diferente”.

 

¿Cuál es la historia del lema “Educa con el Deporte”?

“Fue creado en una reunión de directiva, según consta en actas, del 29 de diciembre de 1992. Educar con el deporte fue el espíritu inicial. Recordemos que ADIC nació como organizador de competencias deportivas para los exalumnos, porque no tenían actividad. Inmediatamente se vio que era algo a considerar y se extendió a los estudiantes. Siempre con esa impronta de deporte estudiantil”.

 

¿Cuándo se integraron las competencias de padres? 

“Ocurrió en 1989. La idea de los torneos de padres tuvo como impulso inicial mostrarles ADIC por dentro a quienes no eran usuarios de nuestra institución, y que tenían el vínculo a través de sus hijos. El objetivo fue que vieran cómo pensábamos en sus hijos, pero rápidamente también se transformó en una explosión de actividad deportiva porque fue un rincón que no tenía competencias, y tuvo un incremento muy evidente. Ese crecimiento se sostuvo en el tiempo y sigue hasta estos días. De todas formas para nosotros la obra está destinada a los estudiantes y en eso no cejamos esfuerzos, porque ellos son nuestra prioridad.

 

¿Cuál es el gran desafío para ADIC en este 2023?

“El gran desafío que tenemos es cómo cautivar a los jóvenes. Sin que se interprete como una crítica o cuestionamiento a la currícula estudiantil, el deporte cedió lugar a distintas disciplinas que el mundo moderno exige, y eso lleva a que el niño no esté tan habituado a hacer deportes como antes. Incluso los propios institutos de educación tuvieron un giro en este tema porque recuerdo que en 1985, 1986, y hasta el año 2000 veías pasacalles anunciando que la institución pertenecía a ADIC, como parte de lo que ofrecía a sus alumnos. Recuerdo que la propaganda televisiva de los colegios decía: ‘Pertenecemos a ADIC’. Eso da cuenta de lo que eran las prioridades en ese momento y cuáles son las que existen ahora, en donde hoy el deporte es una más”.

 

¿Cómo se genera un cambio en este aspecto?

“Desde ADIC tratamos de hacer fuerza para impulsar el deporte con reuniones con los coordinadores, estimulamos la participación y le damos la trascendencia que el coordinador tiene en cada institución a fin de que valore tanto su trabajo como el resultado de su trabajo. De todas formas, se trata de una gestión lenta y muy personalizada que la seguimos haciendo. Poco a poco conseguimos frutos, pero muy lentamente”.

 

¿Por qué surgieron los encuentros académicos en la historia de ADIC?

“Fueron apuestas de ADIC a trascender en la sociedad y con su lema Educa con el deporte llegar a otros nichos de ella, no en vano, en el primer encuentro la pregunta que nos hicimos para responder con un amplio panel fue: El niño deportista, ¿protagonista o víctima? Porque para nosotros aún hoy sigue siendo víctima de una infraestructura y organización que está pensada desde el adulto para el niño y no del niño para el adulto. Aquellos encuentros, junto a Arnaldo y Marta Gomenso y Marta Landa, tienen como punto de inicio el 2001, con Ministerio de Deporte (actualmente Secretaría Nacional del Deporte) como gran socio en ese proyecto que se realizó nada menos que en el Palacio Legislativo. De ahí en más hicimos otros cinco encuentros, con distintas temáticas pero todas vinculadas al deporte estudiantil e infantil. Siempre con figuras de relieve y abarcando todos los distintos sectores, periodistas, sociólogos, sicólogos, entrenadores, abogados y autoridades nacionales”.